“El 7 de febrero empezó todo. Y desde entonces, todo tiene más sentido.”
Esta es la película de compromiso de Ximena y Regan. Una recopilación íntima de los gestos pequeños que construyeron lo que hoy son: miradas cómplices, risas a media voz, manos que siempre terminan encontrándose. Durante el primer minuto y medio, solo música y ellos dos, dejándose mirar sin pose.
Después aparece su voz. Ximena recuerda el 7 de febrero como la fecha en que su historia comenzó, y habla de Regan con una ternura tranquila: no solo su pareja, sino su mejor amigo, su refugio, un hombre sabio que le enseñó lo que significa perdonar y sostener al otro sin condiciones.
Esta película es la promesa silenciosa de un futuro juntos. La decisión de construir una familia, una casa, una vida entera alrededor de algo tan simple y tan enorme como elegirse cada día.